La vida enseña a lidiar a uno con sus
tristezas.
Cuando nació mi primera tristeza lo
que hice fue cuidarla, sobreprotegerla y arroparla. Luego seguí
pariendo tristezas nuevas, pero crecían y tenían un temperamento
arrogante, demandante y desconsiderado. Peleaban todo el tiempo con
aquellas otras emociones menos beligerantes, como las alegrías, las
pasiones, los amores y las broncas... Y lo peor de todo, nunca se
independizaban, se quedaban siempre conmigo.
Y un día entre tantos una de mis
tristezas se tomó demasiadas atribuciones y me tomó de mis solapas.
Yo la miré con sorpresa y por unos instantes no supe que hacer.
Realmente me había tomado tan desprevenido que quedé como congelado
ante semejante circunstancia.
Por suerte reaccioné y le di una gran
bofetada. Ella se retiró avergonzada.
Hoy mis tristezas tienen el cuidado que
se merecen pero ya no las sobreprotejo como antes. El tiempo y la
experiencia de algunos años hace que uno las trate con más sentido
común. Ellas crecen respetuosas, bastante dignas, hasta con cierta
elegancia. Y ya no se quedan... Un día simplemente se van... Felices.
¡Hola! ¡Si que te tomaste un buen tiempo de descanso de estos mundos virtuales!
ResponderEliminarSobre esto de las tristezas, comprendo bien lo que quieres decir, que uno a veces se esconde detrás de ellas, las alimenta. Esa actitud no es correcta, lo mejor es combatirlas, como bien narra tu relato.
Espero que estés muy bien, te mando un abrazo fuerte
Me suena muy familiar.
ResponderEliminarLa diferencia es que un día la bofetada me la dio ella a mí y me costó tiempo poder olvidarla.
Saludos.
Gracias Lucía...Bienvenido Toro Salvaje, me honra tu visita. Nunca es fácil lidiar con las tristezas, a veces lleva toda una vida lograrlo. Saludos
ResponderEliminarSe van y esperemos que no vuelvan.
ResponderEliminarTu entrada fue como un libro de autoayuda, sin dudas debo desproteger a mis tristezas, de lo contrario se quedarán.
ResponderEliminarEl gusto es mío.
Hola Lucía, me alegro que haya provocado algo así... Es mucho más de lo que pretendía. Me alegro de recibir tu visita, gracias por tu comentario.
ResponderEliminarMe encantó...
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